Políticas de Investigación

En concordancia con los paradigmas expuestos y lo establecido en la Misión y Visión de la UTN, se plantean ocho ejes esenciales del modelo educativo. Estos han sido tomados como referentes para levantar una universidad pertinente.

Interculturalidad: La necesidad de construir sociedades del conocimiento a través de una educación de calidad, no debiera entrar en conflicto con el hecho social de la diversidad lingüística y cultural en países como los nuestros y sin embargo, esta es una fuente de tensiones. Con un universo de alumnos cada vez más diferenciado y con aulas más abarrotadas de estudiantes que en décadas pasadas, la enseñanza estandarizada entró en crisis y el fracaso escolar se multiplicó, afectando segmentadamente a los estudiantes más pobres y a los pertenecientes a culturas no representadas ni en el currículo ni en el propio docente.

Sustentabilidad: La educación reconoce que la Tierra es la casa de los seres vivos y que si ella se destruye no será posible la vida en el planeta. Con este postulado la escuela aboga por el cuidado del medioambiente, el desarrollo sustentable de los recursos de la tierra y la conciencia planetaria de los habitantes, según la expresión de Morin. Todas las experiencias de aprendizaje de varios años están encaminadas a formar defensores del medioambiente y protectores de la riqueza natural en oposición a la visión utilitarista de los modelos económicos dominantes.

Calidad: La calidad constituye un concepto complejo, relativo y dinámico. Por ello, es necesario determinar los factores que tienen impacto en la calidad, clasificados en ámbitos de contexto, proceso y producto. La consolidación de la calidad de las IES, no radica solamente en los estándares y en restricciones de operación, porque ello tendería a aislar y a sostener los problemas, sino en las posibilidades de la gestión de redes interinstitucionales, donde las de más alta producción de conocimiento y aprendizajes, posibiliten al resto el mejoramiento de capacidades y competencias, compartiendo talento humano, programas, infraestructura científica y pedagógica y los modelos de gestión.

Pertinencia social: Una vez reconocido, de manera muy escueta, algunos rasgos característicos, se puede decir que ya tenemos un fundamento filosófico que guie la misión de las universidades de esta parte del planeta. No está demás insistir que este nuevo enfoque transforma todas las concepciones tradicionales sobre desarrollo, progreso, prosperidad, bienestar, felicidad lo cual, a su vez, debe tener profunda incidencia en el pensamiento y acción universitaria. En las siguientes líneas se plantea algunos cambios profundos que debe introducirse en la educación superior pertinente para que respondan a la filosofía del Buen Vivir.

Investigación para conocer la realidad y solucionar los problemas:

Infinidad de documentos han demostrado que la función emblemática de la academia es la generación y difusión de conocimiento. Las universidades existen para tratar de descubrir nuevos conocimientos que nos permitan comprender los fenómenos naturales, sociales y humanos y con ello incidir en su desarrollo. En este propósito esencial la investigación es la actividad primaria que posibilita descubrir nuevo conocimiento.

Por desgracia, este extraordinario aporte ha servido sobre todo a quienes concentran el poder económico, y en grado menor a quienes más lo necesitan. Este hecho constituye, en cierto modo, una deslealtad al pueblo que, en último término, sostiene a la academia.

Internacionalización: Una de las características distintivas de nuestra universidad es la internacionalización de sus procesos académicos. En este ámbito, la universidad mantiene convenios con varias universidades latinoamericanas y europeas, para favorecer la movilidad de profesores y estudiantes.